4.4.26

Salmo 57(56),2.3-4.6.11.

 

Ten piedad de mí, Dios mío, ten piedad,


porque mi alma se refugia en ti;

yo me refugio a la sombra de tus alas

hasta que pase la desgracia.

 

Invocaré a Dios, el Altísimo,

al Dios que lo hace todo por mí:

él me enviará la salvación desde el cielo

y humillará a los que me atacan.

 

¡Que Dios envíe su amor y su fidelidad!

¡Levántate, Dios, por encima del cielo,

y que tu gloria cubra toda la tierra!

porque tu misericordia se eleva hasta el cielo

 

y tu fidelidad hasta las nubes.

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