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14.4.26

Segunda carta de San Pablo a Timoteo 3,14-17 y 4,1-2

tú permanece fiel a la doctrina que aprendiste y de la que estás plenamente convencido: tú sabes de quiénes la has recibido. Recuerda que desde la niñez conoces las Sagradas Escrituras: ellas pueden darte la sabiduría que conduce a la salvación, mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la Escritura está inspirada por Dios, y es útil para enseñar y para argüir, para corregir y para educar en la justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto y esté preparado para hacer siempre el bien.
Yo te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos, y en nombre de su Manifestación y de su Reino:
proclama la Palabra de Dios, insiste con ocasión o sin ella, arguye, reprende, exhorta, con paciencia incansable y con afán de enseñar.

18.3.23

Libro de Oseas 6, 3y6.

Esforcémonos por conocer al Señor: su aparición es cierta como la aurora. Vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia de primavera que riega la tierra».

Porque yo quiero amor y no sacrificios, conocimiento de Dios más que holocaustos.

 

11.12.18

CARTA ENCÍCLICA REDEMPTORIS MISSIO DEL SUMO PONTÍFICE JUAN PABLO II, N° 2

la misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana, da nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones. ¡La fe se fortalece dándola! La nueva evangelización de los pueblos cristianos hallará inspiración y apoyo en el compromiso por la misión universal.
Pero lo que más me mueve a proclamar la urgencia de la evangelización misionera es que ésta constituye el primer servicio que la Iglesia puede prestar a cada hombre y a la humanidad entera en el mundo actual, el cual está conociendo grandes conquistas, pero parece haber perdido el sentido de las realidades últimas y de la misma existencia.

26.1.15

8 Bienaventuranzas, Autor: J. Orlandis

Por imposición laicista o por desorientación y negligencia lamentables, multitudes de jóvenes bautizados están llegando a la adolescencia con total desconocimiento de las más elementales nociones de la Fe y de la Moral y de los rudimentos mínimos de la piedad. Ahora, enseñar al que no sabe significa, sobre todo, enseñar a los que nada saben de religión, significa "evangelizarles", es decir, hablarles de Dios y de la vida cristiana. La catequesis ha pasado a ser en la actualidad una obra de misericordia de primera importancia

19.7.13

CREDO de Nicea-Constantinopla



Credo in unum Deum, 

Patrem omnipoténtem, 

factórem caeli et terrae,

visibílium óminum et invisíbilium. 

Et in unum Dóminum Iesum Chrustum

Filium Dei unigénitum. 

Et ex Patre natum ante ómnia saécula. 

Deum de Deo, lumen de lúmine,

Deum verum de Deo vero.

Géntium, non factum, consubtantialem Patri: 

per quem ómnia facta sunt. 

Qui propter nos hómines

et propter nostram salútem descéndit de caelis

Et incarnatus est de Spíritu Sancto
e
x María Vírgine et homo factus est.

Crucifixus étiam pro nobis:

sub Póntio Piláto passus et sepúltus est. 

Et resurréxit tértia die, secúndum scripturas.

Et ascédit in caelum: sedet ad déxtram Patris. 

Et íterum ventúrus est cum glória

inducáre vivos et mortuos:

cuius regni non erit finis. 

Et in Spíritum Sanctum,

Dóminum et vivificántem: 

qui ex Patre et Filióque prócedit. 

Qui cum Patre et Filio

simul adorátur et conglorificátur; 

qui locútus est per Prophétas. 

Et unam sanctam catholicam

et apostólicam Ecclésiam.

Confíteor unum baptisma

in remissiónem peccatórum. 

Et exspécto resurrectiónem mortuórum. 

Et venturi saéculi. Amén

"Creo en un solo Dios, 

Padre todopoderoso, 

Creador del cielo y de la tierra, 

de todo lo visible y lo invisible. 


Creo en un solo Señor, Jesucristo,

Hijo único de Dios, 

nacido del Padre antes de todos los siglos: 

Dios de Dios, 

Luz de Luz, 

Dios verdadero de Dios verdadero, 

engendrado, no creado, 

de la misma naturaleza del Padre,

por quien todo fue hecho; 

que por nosotros lo hombres, 

y por nuestra salvación 

bajó del cielo, 

y por obra del Espíritu Santo 

se encarnó de María, la Virgen, 

y se hizo hombre; 

y por nuestra causa fue crucificado 

en tiempos de Poncio Pilato; 

padeció y fue sepultado, 

y resucitó al tercer día, según las Escrituras, 

y subió al cielo, 

y está sentado a la derecha del Padre; 

y de nuevo vendrá con gloria 

para juzgar a vivos y muertos, 

y su reino no tendrá fin. 


Creo en el Espíritu Santo, 

Señor y dador de vida, 

que procede del Padre y del Hijo, 

que con el Padre y el Hijo 

recibe una misma adoración y gloria, 

y que habló por los profetas.


Creo en la Iglesia, 

que es una, santa, católica y apostólica.


Confieso que hay un solo bautismo 
para el perdón de los pecados. 


Espero la resurrección de los muertos 

y la vida del mundo futuro. 
Amén.

31.3.13

Oseas 6, 1-3


«Vengan, volvamos al Señor: él nos ha desgarrado, pero nos sanará; ha golpeado, pero vendará nuestras heridas. Después de dos días nos hará revivir, al tercer día nos levantará, y viviremos en su presencia. Esforcémonos por conocer al Señor: su aparición es cierta como la aurora. Vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia de primavera que riega la tierra».

13.3.13

Carta de San Pablo a los Romanos, 15,4

todo lo que ha sido escrito en el pasado, ha sido escrito para nuestra instrucción, a fin de que por la constancia y el consuelo que dan las Escrituras, mantengamos la esperanza.

25.2.13

Hablar con Dios, Tomo II, Nº 13


Necesitamos luz y claridad para nosotros y para quienes están a nuestro lado. Es muy grande nuestra responsabilidad. El cristiano está puesto por Dios como antorcha que ilumina a otros en su caminar hacia Dios. Debemos formarnos “de cara a esa avalancha de gente que se nos vendrá encima, con la pregunta precisa y exigente: -"bueno, ¿qué hay que hacer?"(J. ESCRIVA DE BALAGUER, Surco, n. 221). Los hijos, los parientes, los colegas, los amigos se fijan en nuestro comportamiento y hemos de llevarlos a Dios. Y para que el guía de ciegos no sea también ciego (Cfr. Mt 15, 14) no basta saber como de oídas, por referencias; para llevar a nuestros parientes y amigos a Dios no basta un conocimiento vago y superficial del camino; es necesario andarlo... Esto es: tener trato con el Señor, ir conociendo cada vez con más profundidad su doctrina, tener una lucha concreta contra nuestros defectos. En una palabra: ir por delante en la lucha interior y en el ejemplo. Ser ejemplares en la profesión, en la familia... “Quien tiene la misión de decir cosas grandes -dice San Gregorio Magno-, está obligado igualmente a practicarlas” (SAN GREGORIO MAGNO, Regla pastoral, 2, 3). Y sólo si las practica será eficaz lo que diga.
Jesucristo, cuando quiso enseñar a los discípulos cómo habían de practicar el espíritu de servicio unos con otros, se ciñó él mismo una toalla y les lavó los pies (Cfr. Jn 13, 15.). Eso debemos hacer nosotros: dar a conocer a Cristo siendo ejemplares en los quehaceres diarios, convertir en vida la doctrina del Señor.

11.1.13

Salmo 78, 3-8


Lo que hemos oído y aprendido,
lo que nos contaron nuestros padres,

no queremos ocultarlo a nuestros hijos,
lo narraremos a la próxima generación:
son las glorias del Señor y su poder,
las maravillas que él realizó.

El dio una norma a Jacob,
estableció una ley en Israel,
y ordenó a nuestros padres
enseñar estas cosas a sus hijos.

Así las aprenderán las generaciones futuras
y los hijos que nacerán después;
y podrán contarlas a sus propios hijos,

para que pongan su confianza en Dios,
para que no se olviden de sus proezas
y observen sus mandamientos.

Así no serán como sus padres,
una raza obstinada y rebelde,
una raza de corazón inconstante
y de espíritu infiel a Dios:

14.10.12

Homilías sobre algunos pasajes del Nuevo Testamento, Autor: San Juan Crisóstomo (344-407)


A veces ocurre  que consagramos todo nuestro esfuerzo  a cosas no solo superfluas, sino incluso inútiles y perjudiciales, mientras se abandona y desprecia el estudio de la Escritura. Aquellos que en las competiciones hípicas se excitan hasta el  colmo, pueden referir con rapidez el nombre, la yeguada, la raza, la nación, el entrenamiento de los caballos, los años de su vida, la velocidad de su carrera, y quién con quién, si galopan unidos, conseguirían la victoria, y qué caballo, entre estos o aquellos, si toma parte en la carrera y si fuera montado por tal jinete, vencería la prueba… Si, por el contrario, nos preguntamos cuántas son la epístolas de san Pablo, ni siquiera su número sabemos expresar.

19.7.11

Prólogo al Nuevo Testamento de Rialp. Autor: Mons. Angel Suquía

La lectura y escucha de la Palabra de Dios tiene su momento privilegiado en la proclamación litúrgica, pero no puede reducirse sólo a ella. Es necesario un contacto personal, una meditación reposada, como hacía la Santísima Virgen. De esa manera se prepara y se prolonga la Palabra proclamada en la Liturgia. Además el conocimiento de la Biblia y muy particularmente del Nuevo Testamento prepara al cristiano para la misión evangelizadora y para dar razón de su esperanza a todo el que se la pida. Conocer las Escrituras es conocer a Cristo, según decía San Jerónimo. La Escritura es por ello el Libro por excelencia para un cristiano. La gran tarea de evangelización que la Iglesia tiene encomendada requiere una siembra abundante de la Palabra de Dios. Una difusión del Nuevo Testamento que pretenda llegar al mayor número posible de personas y familias es sin duda una de las formas más eficaces de siembra. El Nuevo Testamento, que ya va haciéndose imprescindible en las clases de religión, en las catequesis familiares y parroquiales y en los grupos de oración, está llamado a ser el amigo inseparable de cada cristiano.

27.3.10

La Puerta Angosta, autor: Federico Suarez

Crece la inteligencia, crece la experiencia, crecen los conocimientos del mundo y de las cosas. ¿Crece, también, a compás con el desarrollo de la mente, el conocimiento de Dios y del mundo sobrenatural? A mi juicio, y según se observa en la Universidad (y fuera de ella), la respuesta es no,
¿qué esperanza le queda al mundo si los que deben salvarlo, por ignorar la doctrina de la salvación, se han hecho incapaces de darle nada, pues ellos mismos tienen aún sus propias inteligencias sin salvar?
Nuestra debilidad, nuestra negligencia, nuestra mediocridad esta haciendo mucho daño a toda la Iglesia, lo cual equivale a decir a todos los demás. Y nadie tiene derecho a hacer daño a otros.

artículo completo en: con toda tu mente

24.1.10

Encíclica Ad Petri Cathedram Nº 6, Autor: San Juan XXIII

ITALIANO:
Di tutti i mali che, per così dire, avvelenano gli individui, i popoli, le nazioni, e così spesso turbano l’animo di molti, causa e radice è l’ignoranza della verità
. E non l’ignoranza soltanto, ma talvolta anche il disprezzo e uno sconsiderato disconoscimento del vero. Di qui errori d’ogni genere, che penetrano negli animi e si infiltrano nelle strutture sociali, tutto sconvolgendo con grave rovina dei singoli e dell’umana convivenza.

ENGLISH:

All the evils which poison men and nations and trouble so many hearts have a single cause and a single source: ignorance of the truth—and at times even more than ignorance, a contempt for truth and a reckless rejection of it. Thus arise all manner of errors, which enter the recesses of men's hearts and the bloodstream of human society as would a plague. These errors turn everything upside down: they menace individuals and society itself.

27.10.09

Carta de San Pablo a los Colosenses 2,8

Mirad que nadie os atrape por medio de vanas filosofías y falacias, según la tradición de los hombres, conforme a los elementos del mundo y no según Cristo.

29.3.08

Constitución Pastoral Gaudium et Spes, Nº 19

Quienes voluntariamente pretenden apartar de su corazón a Dios y soslayar las cuestiones religiosas, desoyen el dictamen de su conciencia y, por tanto, no carecen de culpa. Sin embargo, también los creyentes tienen en esto su parte de responsabilidad. Porque el ateísmo, considerado en su total integridad, no es un fenómeno originario, sino un fenómeno derivado de varias causas, entre las que se debe contar también la reacción crítica contra las religiones, y, ciertamente en algunas zonas del mundo, sobre todo contra la religión cristiana. Por lo cual, en esta génesis del ateísmo pueden tener parte no pequeña los propios creyentes, en cuanto que, con el descuido de la educación religiosa, o con la exposición inadecuada de la doctrina, o incluso con los defectos de su vida religiosa, moral y social, han velado más bien que revelado el genuino rostro de Dios y de la religión.

5.2.06

Decreto Apostolicam Actuositatem, Nº 6

Mas como en nuestros tiempos surgen nuevos problemas, y se multiplican los errores gravísimos que pretenden destruir desde sus cimientos todo el orden moral y la misma sociedad humana, este Sagrado Concilio exhorta cordialísimamente a los laicos, a cada uno según las dotes de su ingenio y según su saber, a que suplan diligentemente su cometido, conforme a la mente de la Iglesia, aclarando los principios cristianos, defendiéndolos y aplicándolos convenientemente a los problemas actuales.