Al aprender o profesar la fe, adhiérete y conserva solamente la que ahora te entrega la Iglesia, la única que las santas Escrituras acreditan y defienden. Todos no pueden leer las –Escrituras-, unos porque no saben leer, otros porque sus ocupaciones se lo impiden, para que ningún alma perezca por ignorancia, hemos resumido, en los pocos versículos del Credo, el conjunto de los dogmas de la fe.
La fe te viene de entender el texto, guárdala en tu
memoria. Recíbela también, y cuando llegue el momento, comprenderás, cada uno
de sus artículos, el testimonio de las divinas Escrituras. Porque tenéis que
saber que el símbolo de la fe no lo han compuesto los hombres según su
capricho; sino que los puntos más importantes, han sido entresacados del
conjunto de las santas Escrituras y resume toda la doctrina de la fe. Y a la
manera de la semilla de mostaza, que, a pesar de ser un grano tan pequeño,
contiene ya en sí la magnitud de sus diversas ramas, del mismo modo el símbolo
de la fe, en pocas palabras, todo lo que nos da a conocer el antiguo y el nuevo
Testamento.
