Dios mío, Señor de la historia y dueño
15.11.12
Silencio y Paz, Autor: Ignacio Larrañaga
Dios mío, Señor de la historia y dueño
12.11.12
Canción Madre del Redentor, Letra: Juan Pablo II, Música: Javier Barros
Madre de los hombres, guía a la humanidad
Segunda carta de San Pablo a Timoteo 4,1-6
15.10.12
Para Llegar a Puerto Pg 70, Autor: Francisco Fernández Carvajal
14.10.12
Homilías sobre algunos pasajes del Nuevo Testamento, Autor: San Juan Crisóstomo (344-407)
4.10.12
Libro de Job 19, 25-26 y Primera Corintios 15: 20
Ahora bien, Cristo ha resucitado de entre los muertos, como
primer fruto de los que mueren.
2.10.12
Éxodo, 23, 20-23
Yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te proteja en el camino y te conduzca hasta el lugar que te he preparado. Respétalo y escucha su voz. No te rebeles contra él, porque no les perdonará las transgresiones, ya que mi Nombre está en él. Si tú escuchas realmente su voz y haces todo lo que te diga, seré enemigo de tus enemigos y adversario de tus adversarios. Entonces mi ángel irá delante de ti. . .30.9.12
Discurso en el Estadio Nacional de Santiago de Chile, Autor Juan Pablo II
¡Jóvenes chilenos: No tengáis miedo de mirarlo a El! Mirad al Señor: ¿Qué veis? ¿Es sólo un hombre sabio? ¡No! ¡Es más que eso! ¿Es un Profeta? ¡Sí! ¡Pero es más aún! ¿Es un reformador social? ¡Mucho más que un reformador, mucho más! Mirad al Señor con ojos atentos y descubriréis en El el rostro mismo de Dios. Jesús es la Palabra que Dios tenía que decir al mundo. Es Dios mismo que ha venido a compartir nuestra existencia de cada uno.Al contacto de Jesús despunta la vida. Lejos de El sólo hay oscuridad y muerte. Vosotros tenéis sed de vida. ¡De vida eterna! ¡De vida eterna! Buscadla y halladla en quien no sólo da la vida, sino en quien es la Vida misma.
Este es, amigos míos, el mensaje de vida que el Papa quiere transmitir a los jóvenes chilenos: ¡Buscad a Cristo! ¡Mirad a Cristo! ¡Vivid en Cristo! Este es mi mensaje: «Que Jesús sea “la piedra angular” (cf. Ef 2, 20), de vuestras vidas y de la nueva civilización que en solidaridad generosa y compartida tenéis que construir. No puede haber auténtico crecimiento humano en la paz y en la justicia, en la verdad y en la libertad, si Cristo no se hace presente con su fuerza salvadora» (Mensaje para la II Jornada mundial de la juventud, n. 3, 30 de noviembre de 1986).
27.9.12
Adoramus por Libera
Adoramus te Rex Gloria
Cum gaudia infinita
Adoramus te infinita
Rex Gloria
Jubilate Deo omina
In saecula infinita
Jubilate Deo omina
Rex Gloria
Can you lift me away
From the dark of this day
Give me courage
And help me be free evermore
Adoramus te Rex Gloria
Cum gaudia infinita
Adoramus te infinita
Rex Gloria
Jubilate Deo omina
In saecula infinita
Jubilate Deo omina
Rex Gloria
Sancto Spiritu Gloria
Jubilate omnia
Sancto adoramus
Rex Gloria
Can you guide me once more
Give me strength to be sure
Send me wisdom
And help me be free evermore
Adoramus te Rex Gloria
Cum gaudia infinita
Adoramus te infinita
Rex Gloria
Jubilate Deo omina
In saecula infinita
Jubilate Deo omina
Rex Gloria
escuchar adoremus aquí
22.9.12
Evangelio según San Mateo 9,9-13
20.9.12
Las Bienaventuranzas, pg 234; Autor: Georges Chevrot
16.9.12
Homilía de S. S. Benedicto XVI en la clausura del Año Paulino
9.9.12
Homilia del Papa Juan Pablo II en la inauguración de su Pontificado (22.X.78)
8.7.12
Segunda Carta de San Pablo a los Corintios 12, 7-10
Para que no, tenga soberbia, me han metido una espina en la carne: un ángel de Satanás que me apalea, para que no sea soberbio. Tres veces he pedido al Señor verme libre de él; y me ha respondido: «Te basta mi gracia; la fuerza se realiza en la debilidad.» Por eso, muy a gusto presumo de mis debilidades, porque así residirá en mí la fuerza de Cristo. Por eso, vivo contento en medio de mis debilidades, de los insultos, las privaciones, las persecuciones y las dificultades sufridas por Cristo. Porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte.
2.7.12
Hablar con Dios, Tomo IV, Nº 4, Autor: Francisco Fernández Carvajal
1.7.12
Encíclica Spe Salvi Nº 49, Autor: S. S. Benedicto XVI
Exhortación Apostólica Recontiliatio et Paenitentia Nº 16, Autor: S. S. Juan Pablo II
28.6.12
Primera Carta de San Pablo a los Corintios 12, 1-3
27.6.12
Constitución Pastoral Gaudium et Spes Nº 63
17.6.12
del Mensaje de S. S. Benedicto XVI en la clausura del Congreso Eucarístico Internacional en Dublín
26.5.12
Decenario al Espíritu Santo, Día Décimo, Autora; Francisca Javiera del Valle
En esta escuela, abierta por el Espíritu Santo en el centro de nuestra alma, se aprende una ciencia sobre toda ciencia humana.
Los libros de esta escuela son dos: el primero que damos nosotros tiene dos partes.
Se llama este libro la humanidad de nuestro adorable Redentor. La primera parte toda ella contiene los hechos externos de Jesucristo, divino Redentor nuestro.
Esta primera parte de este libro se estudia hasta que con el continuado estudio queda en nuestra memoria como un dibujo, y esto es para que siempre y en todas partes andemos en su presencia, y con esto que logremos nos dice nuestros Maestro que nos basta.
La segunda parte de él contiene la práctica de su contenido. En la práctica cada uno lo ha de hacer según sus fuerzas y según su capacidad; porque en esta escuela, aunque todos hemos de practicar las mismas cosas, como nuestro Maestro es tan prudente y discreto, tan compasivo y misericordioso, que nunca nos exige más de lo que cada uno puede, quiere que pongamos los ojos en el libro que El nos da y cada uno haga allí lo que en el libro vea.
. . .En fin, todo lo hace como su grande sabiduría lo traza, lo quiere y dispone. Lo que quiere es que cuando veamos a uno de los discípulos de esta escuela que le levanta Dios a grande altura y a nosotros nos deja, que le ayudemos a dar gracias a Dios, porque se digna fijar en él su mirada y no cesemos de dar gracias por ello, pero jamás a la criatura la ensalcemos ni alabemos, porque nosotros no podemos saber si merece alabanza por lo que tiene o merece desprecio por lo que hace.
Porque al ver la disposición en que se hallan el corazón y el alma, que es lo que Dios mira y por lo único que se disgusta o complace, esto no lo podemos nosotros ver, porque en el corazón y en el alma, ¿quién puede entrar si no es Dios? Nadie más que Dios.
Cada uno en sí mismo vea lo que a Dios Le agrada y lo que Le disgusta.
Pongamos nuestros ojos en ver el interior de Jesucristo, para ver la disposición de aquella alma bendita y de aquel corazón amante, cómo obraban y el fin que llevaban en todas sus acciones, para nosotros hacerlo por los mismos fines que Dios hecho hombre obraba.
Y esto muy bien se ve y se aprende en esta segunda parte del libro, que es en lo que nosotros hemos de insistir únicamente.
El segundo libro que hay en esta escuela está sólo a la disposición de nuestro Maestro. No nos lo explica, porque este libro, todo lo que él contiene, está sobre todo el entender de toda inteligencia humana.
Y para que tengamos una idea clara y verdadera de lo incomprensible que este libro es, ¿qué hace?
Como es tan sabio, tan poderoso y sutil para enseñar, cuando estamos ya al final de la práctica de la segunda parte del libro primero, queriendo como premiar nuestro esmero en poner en práctica cuanto hemos visto en él, ¿qué hace entonces?
Nos habla y nos dice que aquel libro tan sobre nuestro entender tiene por título “Divina Esencia, Dios”, y al punto se siente el alma con todas sus potencias que no es ella, sino con una fuerza superior que no sabe ella qué es, pero que la arrebata su alma y sus potencias.
Y la arrebata sobre todo lo criado, no sólo de la tierra, sino de lo que llaman firmamento y nosotros llamamos Cielo, casa o palacio, o cielo, como lo quieran llamar, donde Dios puso a los ángeles cuando los crió.
20.5.12
Sermón 20, 3º para la Ascensión, Autor: Juan Taulero
¿Queremos seguirlo? Debemos también considerar el camino que nos mostró durante treinta y tres años: camino de pobreza y de indigencia, a veces muy amargo. Debemos seguir completamente el mismo camino si queremos ascender, con él, por encima de los cielos. Aunque todos los maestros hayan muerto y todos los libros quemados, encontraremos siempre, en su vida santa, una enseñanza suficiente, porque él mismo es el camino y no otro (Jn 14,6). Sigamoslo pues.
De la misma manera que el imán atrae el hierro, así Cristo misericordioso, atrae todos los corazones que ha tocado. El hierro atraído por la fuerza del imán se levanta por encima de su ser natural, pasa por encima, aunque esto sea contrario a su naturaleza. No se detiene hasta que él mismo se haya elevado. Así es como todos aquellos que son atraídos en el fondo de su corazón por Cristo, no retienen más la alegría ni el sufrimiento. Ascienden hasta él...
9.5.12
Carta de San Pablo a los Romanos, 13, 11-14
Ustedes saben en qué tiempo vivimos y que ya es hora de despertarse, porque la salvación está ahora más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está muy avanzada y se acerca el día. Abandonemos las obras propias de la noche y vistámonos con la armadura de la luz. Como en pleno día, procedamos dignamente: basta de excesos en la comida y en la bebida, basta de lujuria y libertinaje, no más peleas ni envidias. Por el contrario, revístanse del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la carne.
8.5.12
Carta de San Pablo a los Romanos 12, 1-2
28.4.12
Salmo 3, 1-9
18.3.12
Exhortación Apostólica Gaudete in Domino, Nº 8, Autor: S. S. Pablo VI
4.3.12
Primera carta de San Pablo a los Corintios 3,7
Hablar con Dios, Tomo 3, Nº 19, Autor: Francisco Fernández Carvajal
3.2.12
Salmo 18, 31
29.1.12
Evangelio según San Marcos 1, 25-26
25.1.12
Carta de San Pablo a los Gálatas 2,20
24.1.12
Libro de Eclesiástico 6, 14
2.1.12
Homilía de S. S. Benedicto XVI en la Santa Misa, Solemnidad de Santa María, XLV Jornada Mundial de la Paz, 1.I.2012
29.12.11
Homilía de S. S. Benedicto XVI en la Misa final de la JMJ en Madrid 2011
23.11.11
Constitución Dogmática Dei Verbum Nº 8
Esta Tradición, que deriva de los Apóstoles, progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo: puesto que va creciendo en la comprensión de las cosas y de las palabras transmitidas, ya por la contemplación y el estudio de los creyentes, que las meditan en su corazón y, ya por la percepción íntima que experimentan de las cosas espirituales, ya por el anuncio de aquellos que con la sucesión del episcopado recibieron el carisma cierto de la verdad. Es decir, la Iglesia, en el decurso de los siglos, tiende constantemente a la plenitud de la verdad divina, hasta que en ella se cumplan las palabras de Dios.
Las enseñanzas de los Santos Padres testifican la presencia viva de esta tradición, cuyos tesoros se comunican a la práctica y a la vida de la Iglesia creyente y orante. Por esta Tradición conoce la Iglesia el Canon íntegro de los libros sagrados, y la misma Sagrada Escritura se va conociendo en ella más a fondo y se hace incesantemente operativa, y de esta forma, Dios, que habló en otro tiempo, habla sin intermisión con la Esposa de su amado Hijo; y el Espíritu Santo, por quien la voz del Evangelio resuena viva en la Iglesia, y por ella en el mundo, va induciendo a los creyentes en la verdad entera, y hace que la palabra de Cristo habite en ellos abundantemente (cf. Col., 3,16).
20.11.11
Hablar con Dios, Tomo 7, Nº 47 ; Autor: Francisco Fernández Carvajal
12.11.11
Forja Nº 272, Autor: San Josemaría
16.10.11
SALMO 96
canten al Señor, bendigan su Nombre, día tras día, proclamen su victoria.
Anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos.
Porque el Señor es grande y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses.
Los dioses de los pueblos no son más que apariencia, pero el Señor hizo el cielo;
en su presencia hay esplendor y majestad, en su Santuario, poder y hermosura.
Aclamen al Señor, familias de los pueblos, aclamen la gloria y el poder del Señor;
aclamen la gloria del nombre del Señor. Entren en sus atrios trayendo una ofrenda,
adoren al Señor al manifestarse su santidad: ¡que toda la tierra tiemble ante él!
Digan entre las naciones: «¡el Señor reina! El mundo está firme y no vacilará. El Señor juzgará a los pueblos con rectitud».
Alégrese el cielo y exulte la tierra, resuene el mar y todo lo que hay en él;
regocíjese el campo con todos sus frutos, griten de gozo los árboles del bosque.
Griten de gozo delante del Señor, porque él viene a gobernar la tierra: él gobernará al mundo con justicia, y a los pueblos con su verdad.
15.10.11
Buenas Noticias, Introducción; Autores: C. John McCloskey III y Russell Shaw
Hay muchas personas hambrientas de algo, de Alguien , en quien creer. Todas ellas encontrarán ayuda e inspiración en los sentimientos manifestados por una mujer a la que el padre John bautizó y confirmó en mayo de 2002. Al final de su relato, que ocupa trece páginas a un espacio escribe:6.10.11
Para un día de Acción de Gracias
Sia laudato nostro Signore, - noi tutti siamo sue creature:
dono di lui, del suo immenso amore. - Beato chi lo serve in umiltà.
fonte di vita, - per le sue creature - dono di Lui - del suo immenso amore
dono di Lui - del suo immenso amore.
4.10.11
Constitución Pastoral Gaudium et Spes Nº 26
19.7.11
Prólogo al Nuevo Testamento de Rialp. Autor: Mons. Angel Suquía
17.7.11
Carta de San Pablo a los Romanos 8, 26-30
Sabemos, además, que Dios dispone, todas las cosas para el bien de los que lo aman, de aquellos que él llamó según su designio.
En efecto, a los que Dios conoció de antemano, los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que él fuera el Primogénito entre muchos hermanos; y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó.
18.6.11
Carta de San Judas 17-23
En cuanto a ustedes, queridos míos, acuérdense de lo que predijeron los Apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Ellos les decían: «En los últimos tiempos habrá gente que se burlará de todo y vivirá de acuerdo con sus pasiones impías». Estos son los que provocan divisiones, hombres sensuales que no poseen el Espíritu.
Pero ustedes, queridos míos, edifíquense a sí mismos sobre el fundamento de su fe santísima, orando en el Espíritu Santo. Manténganse en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para la Vida eterna. Traten de convencer a los que tienen dudas, y sálvenlos librándolos del fuego. En cuanto a los demás, tengan piedad de ellos, pero con cuidado, aborreciendo hasta la túnica contaminada por su cuerpo.
16.6.11
Encuentro de Catequesis y de Oración de S. S. Benedicto XVI con los niños de Primera Comunión (15.10.2005)
24.5.11
Segunda Carta de San Pedro 3, 10-16
el Día del Señor llegará como un ladrón, y ese día, los cielos desaparecerán estrepitosamente; los elementos serán desintegrados por el fuego, y la tierra, con todo lo que hay en ella, será consumida.Por eso, queridos hermanos, mientras esperan esto, procuren vivir de tal manera que él los encuentre en paz, sin mancha ni reproche. Tengan en cuenta que la paciencia del Señor es para nuestra salvación, como les ha escrito nuestro hermano Pablo, conforme a la sabiduría que le ha sido dada, y lo repite en todas las cartas donde trata este tema. En ellas hay pasajes difíciles de entender, que algunas personas ignorantes e inestables interpretan torcidamente –como, por otra parte, lo hacen con el resto de la Escritura– para su propia perdición.
Homilia en la Eucaristía para los Enfermos 11-2 -1981; Autor: San Juan Pablo II
Una palabra buena se dice pronto; sin embargo, a veces se nos hace difícil pronunciarla. Nos detiene el cansancio, nos distraen las preocupaciones, nos frena un sentimiento de frialdad o de indiferencia egoísta. Así sucede que pasamos al lado de personas a las cuales, aun conociéndolas, apenas les miramos el rostro y no nos damos cuenta de lo que frecuentemente están sufriendo por esa sutil, agotadora pena, que proviene de sentirse ignoradas. Bastaría una palabra cordial, un gesto afectuoso e inmediatamente algo se despertaría en ellas: una señal de atención y de cortesía puede ser una ráfaga de aire fresco en lo cerrado de una existencia, oprimida por la tristeza y por el desaliento. El saludo de María llenó de alegría el corazón de su anciana prima Isabel.
15.5.11
Hechos de los Apóstoles 2, 14, 36-41
Por eso, todo el pueblo de Israel debe reconocer que a ese Jesús que ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Mesías".
Al oír estas cosas, todos se conmovieron profundamente, y dijeron a Pedro y a los otros Apóstoles: "Hermanos, ¿qué debemos hacer?".
Pedro les respondió: "Conviértanse y háganse bautizar en el nombre de Jesucristo para que les sean perdonados los pecados, y así recibirán el don del Espíritu Santo.
Porque la promesa ha sido hecha a ustedes y a sus hijos, y a todos aquellos que están lejos: a cuantos el Señor, nuestro Dios, quiera llamar".
Y con muchos otros argumentos les daba testimonio y los exhortaba a que se pusieran a salvo de esta generación perversa.
Los que recibieron su palabra se hicieron bautizar; y ese día se unieron a ellos alrededor de tres mil.
8.5.11
Meditación para el Tercer Domingo de Pascua, Autor: don Luis de Moya
19.4.11
¿Por qué confesarse?, Autor: Eduardo Volpacchio
3.4.11
Carta de San Pablo a los Efesios 5, 8-13
29.3.11
Sacerdotes Para Una Nueva Evangelización Nº 996, Autor: don Álvaro del Portillo
20.3.11
Segunda Carta de San Pedro 1, 16-18
19.3.11
Es Cristo que Pasa Nº 43, Autor: San Josemaría
El amor tiene necesariamente sus características manifestaciones. Algunas veces se habla del amor como si fuera un impulso hacia la propia satisfacción, o un mero recurso para completar egoístamente la propia personalidad. Y no es así: amor verdadero es salir de sí mismo, entregarse. El amor trae consigo la alegría, pero es una alegría que tiene sus raíces en forma de cruz. Mientras estemos en la tierra y no hayamos llegado a la plenitud de la vida futura, no puede haber amor verdadero sin experiencia del sacrificio, del dolor. Un dolor que se paladea, que es amable, que es fuente de íntimo gozo, pero dolor real, porque supone vencer el propio egoísmo, y tomar el Amor como regla de todas y de cada una de nuestras acciones.
18.3.11
Apocalipsis 3,20
20.2.11
de la Homilía de don Victor Fernández en la Misa de 10:30 del 20 de febrero de 2011, Parroquia Isla de Maipo
1º Aprovéchate de los demás sin límite,
2º Compra, compra. . .y compra, allí está la felicidad,
3º Aparenta ser y tener más de lo que eres y tienes y
4º Disfruta al máximo la vida como si fueras a vivir tal sólo dos días más
14.2.11
de la Meditación en Alborada el 14 de Febrero de 2011; Autor: don Patricio Astorquiza
Pero lo cierto es que cuando alguien que realmente ha hecho el esfuerzo por conversar cotidianamente un ratito con el Señor vuelve después de una cuantas semanas a la dirección espiritual comienza a hablar por primera vez de su señora y de sus hijos. Pasa otro tiempo y a la siguiente cita se explaya de lo poco agradecido que ha sido con sus padres. Pasa otro tiempo y viene con el tema de su comportamiento en el trabajo, que se aprovecha de los demás y no los trata bien... y ¡¿Dios no les habla?! Si ahí están los frutos.
11.2.11
Constitución Pastoral Gaudium et Spes Nº 67
Pues el trabajo humano, autónomo o dirigido, procede inmediatamente de la persona, la cual marca con su impronta la materia sobre la que trabaja y la somete a su voluntad. Es para el trabajador y para su familia el medio ordinario de subsistencia; por él el hombre se une a sus hermanos y les hace un servicio, puede practicar la verdadera caridad y cooperar al perfeccionamiento de la creación divina. No sólo esto. Sabemos que, con la oblación de su trabajo a Dios, los hombres se asocian a la propia obra redentora de Jesucristo, quien dio al trabajo una dignidad sobre eminente laborando con sus propias manos en Nazaret. De aquí se deriva para todo hombre el deber de trabajar fielmente, así como también el derecho al trabajo. Y es deber de la sociedad, por su parte, ayudar, según sus propias circunstancias, a los ciudadanos para que puedan encontrar la oportunidad de un trabajo suficiente. Por último, la remuneración del trabajo debe ser tal que permita al hombre y a su familia una vida digna en el plano material, social, cultural y espiritual, teniendo presentes el puesto de trabajo y la productividad de cada uno, así como las condiciones de la empresa y el bien común.
9.2.11
Nadie Te Ama Como Yo, autor: Martín Valverde
yo sé bien lo que has sufrido
pues de tu lado no me he ido.
junto a ti yo siempre he ido
aun a veces te he cargado
yo he sido tu mejor amigo
. . .
como yo
mira la cruz
esa es mi mas grande prueba
nadie te ama como yo
22.1.11
Evangelio según San Juan 7,44-46
20.1.11
Libreta de Apuntes, Autor: San Alberto Hurtado
16.1.11
Carta a los Hebreos 4,12
15.1.11
Carta de Santiago 5,19-20
12.1.11
Hablar con Dios, Tomo I, Nº , Autor: Francisco Fernández Carvajal
2.1.11
Amigos de Dios Nº 31, Autor: San Josemaría
1.1.11
Amigos de Dios Nº 33, Autor: San Josemaría
25.12.10
Evangelio según San Juan 1,1-18
Carta a los Hebreos 1,1-3
18.12.10
Camino Nº 405, Autor: San Josemaría
fracasar. No has fracasado: has adquirido experiencia. - Adelante!











